Un chaleco puede salvar una vida

Un chaleco puede salvar una vida

Un chaleco puede salvar una vida

Tanto si eres novato como si eres un marinero experimentado, debes tener en cuenta que los chalecos son imprescindibles a bordo. No deberías salir a navegar sin comprobar que los tienes preparados.

Seguro que te apasiona disfrutar del mar, del sol, de la naturaleza, de los amigos, de la familia… por eso te apasiona navegar. Pero seguro que también aprecias la tranquilidad de saber que, pase lo que pase, todos regresaréis sanos y salvos a puerto.

Para ello debes asegurarte de tomar todas las debidas medidas de seguridad antes de zarpar.

Son muchas las situaciones que nos puedes pillar desprevenidos y provocar un hombre al agua: un tropezón, un resbalón, un bandazo, un acelerón repentino… podrían causar un problema de seguridad.

Y, como para muchos otros aspectos de la vida, es mejor prevenir que curar, por lo que, además de estar asegurados con una mínima sujeción en todo momento, deberíamos poner en práctica unas mínimas medidas de seguridad por si caemos al agua.

Obviamente, es OBLIGATORIO que todos los tripulantes en cubierta lleven el Chaleco Salvavidas a partir de la puesta del sol.  La localización y salvamento de un hombre al agua por la noche puede ser extremadamente difícil.

Tal y como te contábamos en nuestro anterior post, existen APP’s  que facilitan el rescate, pero para poder llevarlo a cabo, no sólo es necesario flotar: es necesario ser visto y  oído. Además, la supervivencia depende de poder respirar, para lo cual deberíamos poder mantener la cara totalmente fuera del agua.

Por ello toma especial importancia la capacidad del chaleco salvavidas para mantenernos boca arriba.

Los chalecos salvavidas de recreo deben cumplir una serie de Normativas dictadas por  la Directiva Europea sobre los Equipamientos de Protección Individual (EPI-89/686/CE). Es obligatorio que muestren el logotipo CE en la etiqueta, que indica que tanto los materiales con los que está fabricado como el propio chaleco cumplen con la mencionada Directiva Europea. Las normas europeas CE-EN clasifican los chalecos en cuatro categorías en función de su utilización, de sus prestaciones y de su flotabilidad.

Es conveniente leer detenidamente las instrucciones de uso que deben llevar adjuntas antes de su colocación, así como comprobar que el botellín de CO2 está correctamente conectado y que dispone de luz estroboscópica y que funciona correctamente. Una vez puesto, nos deberíamos asegurar de que queda completamente ajustado.

Se debería prestar especial atención a los chalecos de los niños, ya que ellos son más vulnerables a la temperatura del agua, su capacidad respiratoria y sus centros de gravedad y flotabilidad (sobre todo si llevan pañales) son diferentes a los de los adultos.